Una laguna de importancia estratégica
Bacalar se encuentra a 18°40' de latitud norte y 88°23' de longitud oeste, a orillas de la laguna del mismo nombre, en el sur del actual estado de Quintana Roo. Por su ubicación y sus posibilidades de comunicación con el mar y la región circundante, Bacalar fue un sitio de importancia estratégica desde la época prehispánica hasta fines del siglo XIX.
Desde la laguna, en pequeñas embarcaciones de poco calado, se puede recorrer el estero de Chaac hasta el Río Hondo y, por él, adentrarse en los bosques del suroeste o salir al mar en la actual Bahía de Chetumal. Navegar por los 42 kilómetros de la laguna permitía además evitar la espesa selva baja.

El mundo maya
Los mayas se asentaron en un extenso territorio que comprende los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, partes de Tabasco y Chiapas, así como Guatemala, Belice y las porciones occidentales de Honduras y El Salvador. Su historia prehispánica abarca casi 3,400 años, desde las primeras aldeas, hacia 1800 a.C., hasta el sometimiento gradual a la Corona española a partir del siglo XVI.
A lo largo de los periodos Preclásico, Clásico y Posclásico, las aldeas se convirtieron en ciudades gobernadas por una élite investida de poderes sagrados, florecieron la ciencia y el arte y, más tarde, en el Posclásico, el militarismo y el comercio cobraron importancia en el norte de la península. El maíz era el eje cultural y económico de la vida maya, considerado la sustancia sagrada de la que está formado el hombre. La caza, la pesca y la apicultura complementaban la agricultura.

Bakhalal, "lugar de carrizos"
El nombre de Bacalar proviene del maya Siyancaan Bakhalal, de syan caan, "nacimiento", y bakhalal, "lugar de carrizos". Según la exposición, fue fundado en el año 435 d.C. por los itzáes, una rama de los putunes o mayas chontales originarios de la zona entre las desembocaduras de los ríos Usumacinta y Grijalva, al sur del actual Tabasco.
Sesenta años después, un grupo de itzáes partió de Bakhalal hacia el norte de la península, donde fundó Chichén Itzá. Varios siglos más tarde, hacia el año 900 d.C., regresaron a ella para convertirla en la ciudad más importante de la región.

En el Posclásico el comercio se volvió central en la vida maya. Se basaba en artículos de lujo como el jade, las conchas, las plumas y el oro, además de algodón, cera, miel y sal. Las mercancías viajaban sobre todo por mar en largas canoas de más de dos metros de ancho, y tierra adentro por los ríos y los sacbé o "caminos blancos"; la semilla de cacao servía como moneda. Bakhalal destacaba como centro comercial y proveía de canoas a los habitantes de la región.
En vísperas de la conquista
Hacia el año 1200 d.C. Mayapán superó a Chichén Itzá y encabezó una confederación de las grandes ciudades del norte. A mediados del siglo XV una rebelión la desintegró, dejando la península fragmentada políticamente y en guerra constante. A la llegada de los españoles, Yucatán estaba dividido en 16 cacicazgos; Tazes, Ecab, Cochuah, Chactemal y Uaymil ocupaban lo que hoy es Quintana Roo. Bakhalal, del cacicazgo de Uaymil, era la población más importante del floreciente y densamente poblado sureste de la península.

Gonzalo Guerrero y los primeros mestizos
En 1511 un navío que viajaba del Darién (Panamá) a Santo Domingo al mando de Pedro de Valdivia naufragó cerca de Jamaica. Los sobrevivientes, apiñados en un bote sin velas, fueron arrastrados por las corrientes hasta las costas de Yucatán. Capturados por los mayas, algunos fueron sacrificados y otros murieron de enfermedades. Solo dos se salvaron: Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero.
Tras dos años de esclavitud, Guerrero fue separado de su compañero y regalado a Nachan Can, cacique de Chactemal. Adoptó la cultura maya, combatió junto a los mayas y llegó a ser jefe militar. Se casó con una mujer noble y sus tres hijos fueron los primeros mestizos mexicanos.

Cuando Hernán Cortés llegó a Cozumel en 1519 rescató a Aguilar, pero Guerrero decidió quedarse con los mayas y ayudarlos a enfrentar a los conquistadores. Algunos historiadores afirman que murió en Honduras, en la batalla en la que Pedro de Alvarado tomó la fortificación del cacique Cocumba en el valle del río Ulúa.
Las primeras expediciones españolas
Tres expediciones salidas de Cuba exploraron Yucatán: Francisco Hernández de Córdoba desembarcó en Isla Mujeres en 1517, Juan de Grijalva exploró Cozumel y la costa de Tulum en 1518, y Hernán Cortés llegó a Cozumel en 1519 con los capitanes Francisco de Montejo y Alonso Dávila.

La conquista y la fundación de Salamanca de Bacalar
En 1526 Francisco de Montejo obtuvo del emperador Carlos V el derecho de conquistar, colonizar y gobernar Yucatán. El espíritu guerrero de los mayas convirtió la conquista en una empresa larga y difícil que duró 20 años. Las primeras poblaciones de Montejo, fundadas desde Cozumel en 1527, tuvieron que abandonarse, y Villa Real, fundada por Alonso Dávila cerca del actual Chetumal, también se perdió ante el acoso de los mayas. En 1541 los principales cacicazgos se rindieron en T-hó (Mérida), pero Uaymil y Chactemal seguían resistiendo.
Montejo encargó a Gaspar Pacheco, con su hijo Melchor y su sobrino Alonso, la conquista final, que realizaron mediante una campaña cruel e implacable. En 1544, sobre los cadáveres y escombros de Bakhalal, Pacheco fundó la Villa de Salamanca de Bacalar; la región quedó sometida en 1546. En un testimonio citado en la exposición, Lorenzo de Bienvenida relató cómo muchos mayas fueron muertos, arrojados a las lagunas o atacados por perros de guerra, y cómo los sobrevivientes huían y dejaban de sembrar, muriendo de hambre.

Piratas y el Fuerte de San Felipe
España impuso a sus colonias un monopolio comercial, y durante casi tres siglos tuvo que defender sus flotas y fortificar sus puertos frente a piratas, corsarios y bucaneros. En el siglo XVI Bacalar, Isla Mujeres y Cozumel fueron blanco frecuente de los piratas, y las bahías de la Ascensión y de Chetumal les sirvieron de refugio y aprovisionamiento.
Para proteger Bacalar de piratas y contrabandistas de palo de tinte, en 1733 se comenzó a construir el Fuerte de San Felipe. Un foso con estacas puntiagudas hacía casi imposible vencer sus murallas, y su único acceso era un puente levadizo de madera. El fuerte se reforzó a lo largo del siglo XVIII.
La Guerra de Castas
En 1847 Yucatán era una sociedad al borde del estallido. Las haciendas azucareras se extendían sobre las tierras comunales mayas, empobreciendo y desplazando a los indígenas, que además seguían obligados a pagar diezmos e impuestos y a trabajar para los blancos. Tras la ejecución del líder maya Manuel Antonio Ay, los rebeldes encabezados por Cecilio Chi tomaron el poblado de Tepich el 30 de julio de 1847 e iniciaron la Guerra de Castas. Pronto dos terceras partes de la península, incluido Bacalar, estaban en manos de los insurrectos, y en mayo de 1848 los mayas llegaron a las puertas de Mérida. Con las lluvias, muchos regresaron a sembrar sus tierras y las tropas del gobierno recuperaron las principales ciudades.
En la selva, los rebeldes construyeron un mundo alrededor del culto a la Cruz Parlante y pasaron a ser conocidos como los cruzoob. Su santuario, Chan Santa Cruz, se convirtió en una comunidad militarizada bajo el mando de un jefe supremo, el tatich. Los cruzoob retomaron Bacalar en 1858 y comerciaron con los colonos ingleses de Belice, a quienes permitían extraer caoba y palo de tinte a cambio de armas.
La guerra se prolongó durante medio siglo. En 1893 el tratado Mariscal-Spencer reconoció la soberanía británica sobre Belice y cortó el suministro de armas a los rebeldes. En 1899 el general Ignacio A. Bravo inició la campaña final; las tropas federales tomaron Bacalar el 21 de marzo de 1901 y entraron sin resistencia en Chan Santa Cruz el 5 de mayo de 1901, poniendo fin a la Guerra de Castas.
De Payo Obispo a Quintana Roo
Para controlar la frontera con Belice, en 1898 el gobierno de Porfirio Díaz instaló una aduana flotante, el pontón Chetumal, en la desembocadura del Río Hondo. Su comandante, el capitán Othón P. Blanco, fundó allí la población de Payo Obispo el 5 de mayo de 1898; en 1936 la ciudad cambió su nombre por el de Chetumal.
A lo largo del siglo XX Bacalar se repobló poco a poco. En 1902 se creó el Territorio de Quintana Roo, con una economía basada en las maderas, la sal y sobre todo el chicle. Tras la caída del chicle y las maderas, la región se volcó a la caña de azúcar, el arroz y finalmente el turismo, y en octubre de 1974 Quintana Roo se convirtió en Estado Libre y Soberano.
